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Las
Fobias.
Puede estar referida a situaciones bien definidas o
frente a objetos que no son en sí mismos generalmente peligrosos los cuales son
evitados de un modo sistemático o afrontados con gran temor. Cabe aclarar que
la angustia y la ansiedad no se alivian por saber que otras personas no
consideran dicha situación como peligrosa o amenazante, o que el temor resulta
desproporcionado.
El
síndrome fóbico consta de tres componentes: el miedo central, la ansiedad
anticipatoria y la conducta de evitación. El miedo central es aquel que se
desarrolla en la confrontación con el objeto fóbico. Consiste en una reacción intensa de ansiedad
y en un pensamiento catastrófico del evento que puede conducir a temores
mayores como el miedo a la muerte, a la locura o la perdida de control. La
ansiedad anticipatoria es el temor a enfrentarse con el estimulo fóbico y
origina la conducta de evitación en la que el sujeto rehuye sistemáticamente
aquellas situaciones que le resultan insoportables.
Hay diversos subtipos de fobias entre
ellos esta
La fobia
social otra fobia muy característica entre los individuos, se caracteriza
por un miedo persistente y acusado a situaciones sociales o actuaciones en
público por temor a que resulten embarazosas. La exposición a estos estímulos
produce casi invariablemente la respuesta inmediata de ansiedad. En la mayoría
de las ocasiones, las situaciones sociales o actuaciones en público acaban
convirtiéndose en motivo de evitación. Los individuos que la padecen pueden
tener miedo de hablar en público porque creen que los demás se darán cuenta de
que su voz o sus manos están temblando; algo semejante les puede ocurrir en
otras situaciones, como comer, beber o escribir en público. Es una fobia
relativamente frecuente, que afecta de un
En los
niños, las fobias sociales pueden tomar forma de llanto, tartamudez y
aferramiento a familiares cercanos. Los niños mayores pueden mostrase
excesivamente tímidos, eludiendo los contactos con los demás y rehusando
participar en juegos de equipo.
La
característica esencial de la fobia específica es un miedo intenso y
persistente a objetos o situaciones claramente discernibles y circunscritos. La
exposición al estímulo fóbico provoca casi invariablemente una respuesta
inmediata de ansiedad. Esta respuesta
puede adquirir la forma de una crisis de angustia situacional o más o menos
relacionada con una situación determinada. Aunque los adolescentes y adultos
con este trastorno reconocen que este temor es excesivo e irracional, esto no
sucede a veces en el caso de los niños. En la mayoría de las ocasiones el
estímulo fóbico es evitado, si bien a veces puede experimentarse, aunque con
sumo terror. El diagnóstico es correcto sólo si este comportamiento de
evitación, miedo o ansiedad de anticipación en relación con el estímulo fóbico
interfiere significativamente con las actividades cotidianas del individuo, con
sus relaciones laborales o sociales, o si la existencia de esta fobia provoca
un malestar evidente. En los menores de 18 años los síntomas deben haber
persistido durante al menos 6 meses antes de poder efectuar el diagnóstico de
fobia específica.
Las fobias
específicas también pueden hacer referencia a la posibilidad de perder el
control, angustiarse y desmayarse al exponerse al objeto temido. Por ejemplo,
los individuos temerosos de la sangre y las heridas pueden estar preocupados
asimismo por la posibilidad de desmayarse, los que tienen miedo a las alturas
también pueden sentir inquietud por los mareos y los que tienen miedo a las
aglomeraciones pueden preocuparse asimismo por la posibilidad de perder el
control y empezar a gritar entre la gente. En presencia del estímulo fóbico
aparece de forma inmediata y casi invariablemente una respuesta de ansiedad. El
nivel de ansiedad o temor suele variar en función del grado de proximidad al
estímulo fóbico y al grado en que la huida se ve limitada.
Otras fobias mas frecuentes son: Acrofobia,
miedo a la altura; algofobia, miedo al dolor; claustrofobia, miedo a los
lugares cerrados; cinofobia, miedo a los perros; entomofobia, miedo a los
insectos; hidrofobia, miedo al agua; tanatofobia, miedo a la muerte; zoofobia,
miedo a los animales; pedofobia, miedo a los niños, etc.
Según
algunos autores las respuestas fóbicas son aprendidas y se adquieren de diferentes
modos: por transmisión de información (cuentos, fábulas, leyendas...) referida
al miedo, por observación de otras personas que reaccionan con temor o viven
una situación traumática, por experiencias directas de acontecimientos muy
aversivos, etc. Así mismo la terapia se basa en principios derivados de los
procedimientos de aprendizaje. Para la eliminación de las fobias se utiliza la
técnica terapéutica de
Todas las
fobias, aun siendo desadaptativas, no perturban por igual el normal
funcionamiento del individuo. Puede decirse que es prácticamente ilimitado el número
de situaciones y objetos a los que se pueden referir las fobias. Es por esto
indispensable que un especialista le permita distinguir cual es el motivo de su
fobia y como poderla eliminar de sus vidas, pues puede llegar a ser un problema
para un mejor rendimiento en sus quehaceres cotidianos.